FAQs

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Preguntas frecuentes

¿Tienes dudas sobre la musicoterapia?

Aquí encontrarás respuestas claras a las preguntas más habituales sobre nuestra forma de trabajar, los beneficios de la musicoterapia y cómo pueden participar las personas con demencia y sus cuidadores.

Un musicoterapeuta no es un músico ni un animador. Su finalidad es contribuir al bienestar de las personas a las que acompaña, utilizando la música desde una perspectiva terapéutica, con una formación adecuada y adherido al código ético de la profesión. El musicoterapeuta profesional tiene competencias musicales, clínicas y musicoterapéuticas, así como experiencia acreditada. En España, la CAEMT es la comisión que acredita la formación y experiencia de los musicoterapeutas profesionales que ejercen esta profesión. Es importante, además, que el musicoterapeuta que inicia un programa esté especializado en un colectivo, ámbito o patología determinadas para garantizar un nivel óptimo de conocimientos específicos. En SINGULAR estamos altamente especializados y comprometidos con el código ético europeo de la profesión y con la acreditación profesional.
El musicoterapeuta debe trabajar en equipo con el resto de profesionales de la residencia o centro de día, aportando y nutriéndose de información relevante sobre las circunstancias y evolución de las personas a las que acompaña en los programas de musicoterapia, para cumplir el objetivo general de contribuir a su bienestar integral. Por tanto es importante la integración del musicoterapeuta dentro del equipo multidisciplinar para optimizar los resultados de los programas.
Cualquier persona a la que le guste la música puede participar en un programa de musicoterapia. Los programas de SINGULAR van dirigidos especialmente al bienestar de personas en proceso de envejecimiento, personas con deterioro cognitivo y sus cuidadores.
No es necesario saber música para participar en un programa de musicoterapia. El musicoterapeuta es un profesional que ayuda a los participantes a sacar el máximo provecho de la experiencia desde las habilidades y capacidades de cada uno.
Un programa de musicoterapia es un proceso que puede empezar a dar resultados a partir de unas semanas pero que requiere continuidad ya menudo un acompañamiento largo. En el caso de las demencias, la recomendación es iniciarlo tan pronto como se detecten las primeras necesidades. En fases iniciales y moderadas, la finalidad última es ayudar a la persona a mantener su autonomía lo máximo posible. En fases más avanzadas, donde el lenguaje ya no es el principal medio de comunicación, se ayuda a la persona a conectarse con su identidad, relacionarse con su entorno inmediato y consiguiendo el máximo bienestar en las actividades básicas de la vida diaria (AVDs) a pesar de los retos que supone la demencia. De estos objetivos nace el Programa Cuidados Musicales® de SINGULAR.
Para obtener resultados se recomienda un mínimo de una sesión semanal.
En función del estado de la persona o personas que participan en el momento de la sesión, ésta puede durar entre 30′ y 60′.
Un musicoterapeuta profesional puede trabajar con un grupo de entre 4 y 6 personas en función de su nivel de deterioro cognitivo y sus circunstancias en ese momento, para poder ofrecer la atención individualizada que los participantes merecen. En algunos casos, sobre todo cuando hay demencias en fases entre moderadamente avanzadas y muy avanzadas puede ser necesaria una intervención individual.
El nivel de trabajo con cada persona que participa en un grupo de musicoterapia de personas con demencia es intenso. Es necesario observar reacciones y acompañar desde la necesidad individual de cada uno y esto sólo es posible con grupos reducidos, de entre 4 y 6 personas, en función de su estado. A menudo se recomienda contar con la ayuda de un profesional cuidador del centro durante la sesión para que ésta sea aún más efectiva.
Un espacio diáfano, con luz natural y los mínimos estímulos visuales y auditivos es el ideal. La temperatura debe ser cómoda para los participantes y es esencial que no existan interrupciones durante la sesión, para permitir la máxima concentración de los participantes y el musicoterapeuta.
Habitualmente, los programas de musicoterapia con demencia tienen lugar donde se cuida a las personas afectadas y donde realizan otras actividades terapéuticas: centros de día y residencias, pero también en domicilios. Suelen estar organizados por entidades públicas y privadas comprometidas con el acompañamiento de personas afectadas y sus cuidadores.